Música y yoga – la Orquesta Universal

29 de Marzo 2021

Imagínate todo el universo como una gran orquesta. En esta orquesta universal cada elemento es único, tiene una función exclusiva, y al mismo tiempo es imprescindible en el engranaje de esta inmensa maquinaria, que, coordinada por la inteligencia cósmica, interpreta la sinfonía de la existencia.

 

 

 

Bajo la batuta cósmica, cada cual interpreta su papel y conjuntamente con el resto de intérpretes se crea un universo sonoro de perfecta armonía, donde el director y la orquesta son uno. En cambio, cuando alguna de las partes no funciona correctamente, se pierde la conexión.

 

 

 

Los sentidos son el instrumento con los que tomamos contacto con el exterior, que podría ser la partitura que hay que interpretar. A través de estos órganos de percepción (vista, gusto, olfato, tacto, oído), la mente recibe y clasifica la información. Condicionantes de todo tipos (genéticos, sociales, religiosos, ideológicos, emocionales…), que diferencian unas personas de las otras, determinan la interpretación de la obra a través de los órganos de acción (voz, manos, pies, órganos de excreción y sexuales…).

 

 

 

El buen estado del instrumento y las capacidades del músico, ayudan definitivamente en la correcta interpretación de la partitura. El éxito de una buena interpretación no depende solo del dominio técnico del instrumento, *sinò, principalmente, de la experiencia y del equilibrio mental, físico y emocional del instrumentista. Este equilibrio es el que nos permite sentir la conexión con la totalidad en el momento presente, y que la música y la vida fluyan a través nuestro sin ningún tipo de acondicionamiento mental, físico o emocional, que nos pueda alejar de la atención llena en la interpretación.

 

 

 

Ajustamos y estudiamos el instrumento. Conozcamos su funcionamiento, y mediante el entrenamiento diario conseguimos un dominio que nos permite dominarlo y ser conscientes de cualquier mínima variación.

 

El cuerpo (cuerpo físico, mente y emociones), en calidad de instrumento de nuestra existencia, sabemos cómo funciona? Sabemos cómo mantenerlo a punto? Cómo entrenarlo para poder interpretar su papel con éxito? Conseguimos mantener el equilibrio? Somos conscientes de sus variaciones? Y de las posibles causas?

 

 

 

De *orígen sánscrito, la palabra Yoga significa unión, conexión, equilibrio, armonía… Desde sus orígenes las múltiples disciplinas del yoga tratan de recuperar la conexión del individuo con la totalidad, o el que vendría a ser el mismo: el *aliniament del alma individual con el alma cósmica. Esta reconexión con la totalidad nos ayuda a encontrar nuestro centro y el motivo de la propia existencia. Ahora bien, del mismo modo que un instrumento, para poder llegar a sentir que somos parte de una totalidad, y que interpretamos un papel que nos acerca cada vez más al *exellència, tenemos que mantener el instrumento (el cuerpo) en las mejores condiciones posibles, estudiarlo y conocerlo en la perfección, y tener una práctica constante que concentro toda nuestra atención. Esto que cada vez es más difícil de conseguir -dado la avalancha constante de impulsos externos y el estrés que genera-, es fundamental para mantener el equilibrio interno y abandonar el sufrimiento que nos genera la propia ignorancia.

 

 

 

Para recuperar esta conexión, el yoga propone una serie de cinco pautas, y lo hace comparando el cuerpo con un vehículo. Son las siguientes:

 

Alimentación equilibrada. Es el combustible de nuestro vehículo, y tiene que ser equilibrada no solo en nutrientes sino también en su combinación y cantidad. Adaptándose a las características de cada persona, y que varía según la etapa de la vida.

Ejercicio adecuado. Se encarga de la lubricación del vehículo, y de que todas sus piezas quedan libres de obstrucciones, permitiendo a la vez el flujo del torrente energético.Cuando hablamos de ejercicio adecuado, otra vez se trata de adaptarlo a las necesidades de cada persona en función de sus características no solo físicas, también emocionales y mentales.

Respiración equilibrada. El oxígeno permite que se acontezcan los *procesos de combustión y flujo de líquidos. Mediante las múltiplos técnicas de respiración conocidas como *pranayama, podemos equilibrar la energía y equilibrar a la vez los estados mentales y emocionales.

Descanso restaurador. El vehículo no puede estar siempre en funcionamiento. Cuando hablamos del descanso, una vez más se tiene que adaptar a nuestras características, y no tiene que ser ni poco ni demasiado, tiene que ser el justo para restaurar la energía.

Meditación y mente positiva. La persona que conduce el vehículo. Una persona equilibrada que sepa conducir y dirigir el vehículo hacia su destino.

 

 

Venimos en la vida con un propósito que está perfectamente armonizado con todo el entramado universal. En esencia, todos y todas sabemos que formamos parte de una totalidad, de hecho estamos hechos de los mismos elementos que forman esta totalidad. Pero cada ser tiene unas características propias que lo hacen único. Algunas son heredadas y otras adquiridas en la vida en forma de experiencias, es el que en yoga se conoce como *Karma.

 

 

 

En la investigación de la seguridad, los seres vivos nos protegemos, nos alejamos del peligro. Los humanos, movidos por el miedo, mediante la mente y el recuerdo, nos creamos personajes: profesión, familia, estatus social, ideología, y otros muchos añadidos con los que nos identificamos, nos blindamos y mediante los cuales perdemos la conexión con la totalidad que somos. Creamos unos criterios reactivos condicionados por nuestros condicionantes psíquicos que, para mantener la seguridad, nos abocan a aferrarnos al que nos gusta, nos proporciona bienestar, al que nos es afín; y nos aleja de todo aquello que a priori no volemos, según criterio de esta mente condicionada.

 

 

 

Con la práctica constante de la observación, la aceptación de un mismo y de las circunstancias que nos rodean así como son; con la máxima ecuanimidad, sin condicionantes, y entendiendo que todo forma parte de la partitura, no solo nos liberamos del desgaste que supone la agitación mental, *sinò que nos liberamos de prejuicios, nos sentimos *partíceps de la maravilla de la existencia y nos encaminamos sin trabas hacia la interpretación de nuestra sinfonía: de vuelta a la luz que nunca hemos dejado de Ser.

 

 

 

Muchos músicos que han dedicado gran parte de sus vidas en el estudio de su instrumento, fracasan en su voluntad, debido especialmente a la falta de conexión con su propio centro, y *invadits por la duda y la desesperación, pierden ese entusiasmo que los empuja a continuar mientras sufren escondidos detrás del personaje.

 

Dejaremos por otra ocasión otras cuestiones relacionadas con los miedos escénicos, las inseguridades, las lesiones físicas propias o adquiridas…

 

 

Son muchas y muy diversas las posibilidades que en calidad de músico una persona puede tener, pero todavía son más las posibilidades que nos ofrece la vida. Si nos dejamos llevar por ella sin miedos, con total confianza, como una corteza de nuez se deja llevar por un riachuelo, a buen seguro encontraremos nuestro sentido de vivir y nos fundiremos finalmente con el mar. En cambio si luchamos contra la Natura no tenemos nada a hacer, es mucho más fuerte que nosotros y tarde o temprano nos llevará al lugar que nos corresponde.

 

 

 

Lluis Boronat Casanova

 

Professor de yoga y música